Sí. Cuando la reforma es de un importe elevado (por ejemplo, superior a 30.000 euros), algunas entidades permiten solicitar financiación con garantía hipotecaria, ya sea ampliando una hipoteca existente o solicitando una nueva. En este caso es relevante analizar los gastos asociados para saber si merece la pena pedir una hipoteca o es mejor solicitar un préstamo personal, porque aunque el tipo de interés de una hipoteca es mejor que el de un préstamo personal, puede ser que los gastos hipotecarios desaconsejan esta opción.
En este tipo de situaciones es clave comparar costes y condiciones. Podemos ayudarte a ver qué opción te conviene más según el importe y tu perfil.