La gran ventaja de un préstamo personal respecto a una hipoteca es que el plazo de aprobación es muy inferior. Normalmente los préstamos se aprueban en 24–72 horas, aunque hay casos en los que la aprobación puede ser inmediata en cuestión de minutos. Este plazo también depende de cuando puedas aportas información o documentación necesaria para estudiar tu caso.