El proceso comienza con el análisis de tu perfil financiero (ingresos, ahorros y situación laboral). Toda esta información se valida con la documentación donde se puede comprobar lo declarado. A partir de ahí, se buscan opciones con distintas entidades y se comparan condiciones como tipo de interés, plazo o financiación.
Una vez eliges una o varias opciones, se inicia la tramitación con las entidades financieras hasta tener una oferta (FEIN) y se acaba decidiendo por la mejor alternativa y se firma en notaría.