Introducción
Comprar una primera vivienda supone uno de los mayores esfuerzos económicos de la vida. Además de ahorrar para la entrada y los gastos de compra, muchas personas desconocen que existen diferentes programas públicos que pueden facilitar la operación.
Estas ayudas pueden proceder del Estado, de las comunidades autónomas o incluso de algunos ayuntamientos. Sin embargo, cada programa tiene sus propios requisitos y puede variar en función de la edad del comprador, sus ingresos, el destino de la vivienda, la comunidad autónoma donde se encuentre el inmueble y el momento en que se solicite.
Por ello, antes de descartar una compra por falta de ahorro o desconocimiento, conviene revisar todas las opciones disponibles.
¿Qué diferencia hay entre una ayuda y un aval?
Aunque muchas veces se utilizan como si fueran lo mismo, las ayudas directas y los avales públicos tienen finalidades distintas.
Las ayudas directas consisten en subvenciones económicas o beneficios fiscales que reducen el coste de comprar una vivienda.
Los avales públicos, en cambio, no entregan dinero al comprador. Su objetivo es facilitar la concesión de la hipoteca cuando el principal problema es no disponer de suficiente ahorro para la entrada.
En muchos casos ambas medidas pueden ser compatibles.
¿Qué ayudas directas existen?
Dependiendo de tu situación, puedes acceder a distintas medidas de apoyo, entre ellas:
- Subvenciones para determinados colectivos.
- Deducciones fiscales por compra de vivienda cuando la normativa autonómica lo permita.
- Ayudas específicas para jóvenes.
- Programas para familias numerosas, personas con discapacidad u otros colectivos protegidos.
- Ayudas para vivienda protegida o promociones públicas.
Estas ayudas suelen tener límites de edad, ingresos, precio máximo de la vivienda o destino como vivienda habitual.
¿Qué es el Aval ICO para comprar una primera vivienda?
Uno de los programas más importantes actualmente es la Línea de Avales ICO para la compra de la primera vivienda, impulsada por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana.
Su objetivo es facilitar el acceso a la vivienda a jóvenes y familias con menores a cargo que tienen capacidad para pagar una hipoteca, pero no han podido ahorrar toda la entrada necesaria.
A diferencia de una subvención, el Estado no entrega dinero al comprador. Lo que hace es avalar parte de la operación para que la entidad financiera pueda conceder una financiación superior al porcentaje habitual, siempre que apruebe la hipoteca y el comprador cumpla los requisitos establecidos.
Este programa ha permitido que muchas personas puedan acceder a una vivienda con menos ahorro inicial.
¿Existen ayudas diferentes según la comunidad autónoma?
Sí. Además de las ayudas estatales, muchas comunidades autónomas cuentan con programas propios para facilitar la compra de la primera vivienda.
Entre otros ejemplos:
- Comunidad de Madrid: programa Mi Primera Vivienda, que facilita una financiación superior al porcentaje habitual para determinados compradores.
- Cataluña: beneficios fiscales para determinados colectivos y programas de vivienda protegida.
- Andalucía: ayudas para jóvenes y determinadas deducciones fiscales.
- Comunidad Valenciana: programas específicos para jóvenes y acceso a vivienda habitual.
- Galicia: deducciones fiscales y ayudas autonómicas.
- Aragón: subvenciones, ayudas para determinados perfiles y programas propios de aval.
- País Vasco y Navarra: programas específicos de financiación y vivienda protegida.
- Otras comunidades autónomas también publican periódicamente convocatorias de ayudas o beneficios fiscales.
Estas ayudas cambian con frecuencia y cada comunidad establece sus propios requisitos y plazos de solicitud.
¿Influyen estas ayudas en la hipoteca?
Sí. Algunos programas, especialmente los avales públicos, pueden facilitar que una entidad financiera conceda una financiación superior a la habitual.
No obstante, disponer de un aval público no garantiza la concesión de la hipoteca. El banco seguirá analizando factores como:
- Los ingresos.
- La estabilidad laboral.
- El nivel de endeudamiento.
- El historial financiero.
- La capacidad de devolución del préstamo.
Por este motivo es importante estudiar conjuntamente las ayudas disponibles y las condiciones hipotecarias.
Ejemplos
Ejemplo 1
Una pareja de 29 y 31 años quiere comprar su primera vivienda habitual en Madrid por 340.000 €. Gracias al programa Mi Primera Vivienda, cumple los requisitos para acceder a una financiación superior a la habitual, reduciendo significativamente el ahorro necesario para la entrada.
Ejemplo 2
Una compradora de 27 años adquiere su primera vivienda habitual en Valencia. Además de solicitar una hipoteca, puede beneficiarse de determinadas ventajas fiscales autonómicas para jóvenes y comprobar si cumple los requisitos del programa de avales ICO, reduciendo el esfuerzo económico inicial.
¿Cómo puede ayudarte Pantia?
En Pantia no solo buscamos la mejor hipoteca para tu perfil.
También analizamos si puedes acceder al Aval ICO, si existe algún programa específico en tu comunidad autónoma y si puedes beneficiarte de ayudas directas, deducciones fiscales o avales públicos compatibles con tu compra.
Además, estudiamos qué entidades financieras valoran mejor tu perfil y cómo combinar estas ayudas con la financiación hipotecaria para maximizar tus posibilidades de compra.
Nuestro objetivo es que no dejes de aprovechar ninguna opción de financiación disponible.
Lo más importante
Muchas personas creen que no pueden comprar una vivienda porque no disponen del ahorro suficiente para la entrada. Sin embargo, entre los avales públicos, las ayudas autonómicas y las condiciones que ofrecen algunas entidades financieras, existen alternativas que pueden hacer viable una operación que inicialmente parecía imposible.
Antes de renunciar a la compra, conviene analizar todas las ayudas disponibles y estudiar qué combinación de financiación puede adaptarse mejor a tu situación.
En Pantia analizamos tu perfil, la comunidad autónoma donde vas a comprar, los programas de ayudas disponibles y las entidades financieras que mejor pueden financiar tu operación para que aproveches todas las opciones existentes.